El CEIP Teodoro Llorente necesitaba una agenda escolar que funcionara como herramienta práctica, pero también como una pieza cercana para la comunidad educativa.
El proyecto parte de un concepto visual claro: recuperar el imaginario gráfico de los años 90 y trasladarlo a un objeto escolar actual. No se trataba de reproducir una estética, sino de reinterpretarla con criterio.
El diseño toma referencias de carpetas de revista, colecciones de stickers y códigos gráficos vinculados a la vida escolar. Ese universo se ordena en un sistema visual contemporáneo, accesible y funcional.
El resultado es una agenda con identidad propia. Un objeto cotidiano que ordena información, acompaña el día a día del alumnado y refuerza el vínculo visual de la comunidad escolar.